Me duelen los pezones cuando tengo frío. ¿Síndrome de Reynaud?

Por Valeria Calderón. LLL.

Algunas causas:

1. Un bebé que no está amamantando apropiadamente (problemas de agarre, mala posición, frenillo corto de la lengua, etc.) puede apretar el pezón viéndose aplanado al final de la toma y con cambios de color en la punta.

2. Hay causas que no tienen nada que ver con la manera en que está amamantando tu bebé, algunos procesos infecciosos en los pezones conlleven alteraciones en los vasitos.

3. Otras mujeres ven sus pezones blancos durante el embarazo sin que ocurra mayor molestia. El pezón se vuelve blanco conforme los vasos sanguíneos presentes en el pecho se constriñen. En ocasiones el detonante es el frio y ocurre de la misma manera en que tus dedos se vuelven blancos en un día de invierno.

4. El vasoespasmo es común en mujeres que han sufrido traumatismos en los pezones, hongos, cirugía en el seno, lupus, artritis reumatoidea, fibromialgia o problemas endocrinos. El fumar, tomar cafeína o ciertas píldoras contraceptivas puede causar estos síntomas.

5. O muchas veces los bebés aprietan el pezón para detener un fluido fuerte de leche (reflejo de eyección fuerte de la leche).

Algunos síntomas:

1. Puedes ver blanca la punta del pezón al acabar la toma, luego morada o azul y después rosada o presentando una raya al final de lactar. Si el pezón retorna a su color natural al terminar, no habrá mayor problema.

2. O puedes llegar a sentir dolor, palpitaciones en la zona o entumecimiento.

Se le llama síndrome de Raynaud a una falta de riego sanguíneo transitorio y no necesariamente se presenta en los pezones, también se da en otras zonas distales del cuerpo (dedos, orejas, la punta de la nariz). Incluso se han visto casos de personas que lo sufren cuando están estresadas ya que las hormonas que se liberan en situaciones de estrés son vasoconstrictoras. O cuando tienen frío.

Algunas soluciones:

1. Si estás amamantando, trata de revisar el agarre al seno de tu bebé. Su boquita debe abarcar todo el tejido mamario y no solamente el pezón.

2. Si se debe a que tu bebé aprieta el pezón para detener un flujo fuerte de leche, puedes intentar extraer una pequeña cantidad al principio de la toma para alivianarlo e intentar amamantar reclinada, en contra de la fuerza de gravedad.

3. El calor local antes y después de las tomas funciona. (bolsa de agua caliente o bolsa de granos calientes de arroz lejos de tu bebé). Retira el calor únicamente para que tu bebé se agarre al pecho y vuelve a colocarlo luego de la toma.

4. Abrigarte y cubrir tus pechos rápidamente luego de amamantar te ayuda también.

5. Toma bebidas calientes que no tengan cafeína o teína (por ser vasoconstrictoras) antes de ofrecer el seno a tu bebé.

6. Da el pecho en lugares donde no haga frío si te es posible.

7. Estar tranquila al amamantar atenúa la segregación de las hormonas del estrés. Intenta relajarte.

8. Si la lactancia se ve dificultada por el dolor, consulta a tu médico para que te recete algún analgésico, algún suplemento vitamínicos de B6 u Omega 3 (ayudan tomados por períodos largos) o una dosis baja de algún medicamento vasodilatador compatible con la lactancia.

9. Los grupos de apoyo a la lactancia de LLL son una excelente ayuda.

¿Cómo hablar con el doctor de su hijo?

Por Janice Berry

Wisterville, Estados Unidos

Tomado de Nuevo Comienzo. Revista de La Liga de La Leche Latinoamérica

Ene-Mar 2000 Vol.12 N°1

En diciembre de 1997, la academia Americana de Pediatría (AAP) publicó una bien documentada declaración sobre lactancia, la cual incuyó nuevas recomendaciones y directrices sobre el tema. Para aclarar las necesidades educacionales de los pediatras un tiempo después de la declaración, recientemente la AAP envió una encuesta a 1,602 de sus miembros activos. Los resultados muestran lo que muchas madres saben: que las recomendaciones que hacen los doctores sobre lactancia, difieren marcadamente de aquellas que hace la AAP.

Por ejemplo cuando se les pregunta sobre la lactancia durante el primer mes de vida de un bebé sano nacido a término, solamente el 65% de los que respondieran la encuesta dijeron que recomendaban la lactancia exclusiva durante este breve y crítico período. La declaración de la AAP, por el contrario, recomienda la lactancia exclusiva durante los primeros seis meses de vida del bebé. Adicionalmente:

* A pesar de que la declaración de la AAP documenta extensamente la superioridad de la leche materna, un sorprendente 45% de los pediatras encuestados perciben la lactancia materna y la alimentación con biberón como métodos igualmente aceptables de alimentación. Otro 17% no está seguro.

* Una proporción cercanamente igual de pediatras está de acuerdo y en desacuerdo acerca de que los bebés alimentados con leche de tarro son tan sanos a largo plazo como los amamantados.

* Sorprendentemente, un 22% recomienda rutinariamente alguna forma de suplementación (agua, agua con glucosa, leche de tarro) aunque la AAP desalienta los suplementos “a no ser que exista una indicación médica”.

Esta investigación parece mostrar que los pediatras, como grupo, todavía tienen que incorporar en su práctica mucha de la investigación reciente sobre lactancia. A pesar de que el 77% expresó confianza en su habilidad para resolver problemas comunes de lactancia, sus respuestas no fueron necesariamente las más informadas en lo que se refiere a lactancia. No existen estadísticas disponibles sobre pediatras fuera de los Estados Unidos, pero evidencias anecdóticas de los miembros de La Liga de La Leche en todo el mundo indican que encontrar un profesional de la salud que apoye la lactancia, es difícil, no importa donde viva usted.

¿Por qué tantos pediatras sólo expresan un apoyo cálido hacia la lactancia? Es desconcertante, ya que la evidencia a favor de la lactancia es abrumadora. Parte de la explicación es que los doctores también son humanos. Un estudio mostró que la mayoría de los profesionales de la salud dependen de su experiencia personal –o de la de sus esposas- cuando asisten pacientes (Freed).

Alicia Dermer, MD, médica de familia quien además es profesora de estudiantes de medicina, dice. “Cualquier sentimiento de culpabilidad o de fracaso que puedan sentir sobre sus propias decisiones de crianza o las de sus esposas puede afectar su actitud acerca de la promoción de la lactancia. Para algunos médicos que con entusiasmo acogen las recomendaciones de la AAP de amamantar al menos durante un año, por ejemplo, los hace reconciliarse con sus propios sentimientos por no haber amamantado a su propio hijo o haberlo amamantado solo por un corto período de tiempo”.

Algunos doctores están impedidos por una educación no adecuada. El 58% de los doctores que respondieron la encuesta no recibieron educación sobre el manejo de la lactancia durante su permanencia en la escuela de medicina o su residencia. Puede ser difícil para los médicos mantenerse al corriente sobre la investigación sobre lactancia y sobre otra mirada de tópicos. La mayor parte de la información sobre lactancia que reciben los profesionales de la salud proviene de publicaciones distribuidas por los representantes de ventas de las compañías que producen leches de tarro, las cuales a menudo hacen alusión a innumerables posibles problemas que harían “recomendable” suspender la lactancia o contienen sutiles inexactitudes.

 

Sin importar la causa, la falta de conocimiento de los doctores sobre el manejo de la lactancia puede tener un efecto adverso en madres y bebés. El Arte Femenino de Amamantar, señala: “Un doctor que tiene poca oportunidad de aprender sobre lactancia, puede estar inclinado a retirar al bebe del seno cuando la está tratando a usted o a su bebé. Muchas veces esto es innecesario”. La encuesta de la AAP prueba lo anterior. Se le preguntó a los pediatras cuándo recomendarían suspender la lactancia y muchos citaron situaciones como mastitis, problemas de los pezones, ictericia y poca ganancia de peso. Estos problemas pueden ser tratados sin suspender la lactancia.

 

Cómo escoger un doctor

 

Entonces, ¿cómo escoger un doctor que le pueda ayudar mientras usted está amamantando? Es mejor empezar a buscarlo durante el embarazo y hablar con varios antes de tomar una decisión. Vale recordar que los médicos de familia también pueden cuidar los bebés. Dawn Hubbell-Stable de Ohio, Estados Unidos, dice: ” Teníamos una buena relación con nuestro médico de familia, de manera que decidimos llevar nuestro bebé recién nacido donde él en lugar de hacerlo donde el pediatra que vio a nuestro hijo mayor. El médico de familia nos conoce y comprende la prioridad que le damos a la lactancia. Además, no se preocupa por el crecimiento de mi delgado hijo porque conoce la historia médica de mi marido”.

El Arte Femenino de Amamantar sugiere hacer citas con algunos doctores. Algunos no cobran por estas citas. Haga una lista de preguntas sobre lactancia e inquietudes sobre el cuidado del bebé que sean importantes para usted.
Observe qué tipo de material tiene el doctor en la sala de espera. ¿Promocionan e informan sobre la lactancia? Cuando vea al doctor trate de establecer una buena comunicación antes de empezar a hacer preguntas. Un acercamiento positivo funciona mejor. La idea, explica Linda Smith, Líder de la Liga y Consultora de Lactancia en Ohio, Estados Unidos, “es no confrontar o retar al doctor, sino medir el nivel de apoyo que pueda brindarle tanto en teoría coma en la práctica”.
Smith sugiere, “Yo preguntaría qué fuentes consulta el doctor o a quién me referiría con un problema o pregunta relacionados con la lactancia. No podemos esperar que los doctores sepan todo acerca de la lactancia, pero sí podemos esperar que consulten a los expertos y si existe un problema, que refieran al paciente a un Consultor de Lactancia certificado”. Pregunte si el doctor envía las mamás a la Liga de la Leche o a las reuniones de apoyo. Vea si hay barreras para preguntas adicionales sobre lactancia que usted quiera hacer.

 

Smith sugiere, “Yo preguntaría qué fuentes consulta el doctor o a quién me referiría con un problema o pregunta relacionados con la lactancia. No podemos esperar que los doctores sepan todo acerca de la lactancia, pero sí podemos esperar que consulten a los expertos y si existe un problema, que refieran al paciente a un Consultor de Lactancia certificado”. Pregunte si el doctor envía las mamás a la Liga de la Leche o a las reuniones de apoyo. Vea si hay barreras para preguntas adicionales sobre lactancia que usted quiera hacer.

 

Una madre tomó una copia de la declaración hecha por la AAP en diciembre de 1997, la cual incluye 110 referencias, con las partes más importantes subrayadas, y se la dio a los doctores que entrevistó, preguntándoles si estaban de acuerdo con las recomendaciones subrayadas. Al dejarles la copia, además contribuyó a la mejor información de los doctores. Copias de esta declaración pueden pedirse en algunas sedes de la Liga, por ejemplo, en Estados Unidos (en inglés) y en Colombia (en español).

Muchos padres a quienes costo trabajo encontrar un doctor que apoye la lactancia y se dan cuenta que este acercamiento ayuda a economizar tiempo, esfuerzos y conflicto a largo plazo. De cualquier manera, encontrar un profesional de la salud que valore y entienda la lactancia no siempre es posible. Las compañías de seguros, las medicinas pre-pagadas o los gobiernos limitan la elección de los doctores. Vivir en un área rural también pueden limitar las alternativas. Los bajos ingresos o la falta de un seguro también pueden limitar las opciones.

Algunas madres, especialmente aquellas con pocas opciones para escoger, se preocupan sobre cómo relacionarse con su doctor a la vez que velan por la salud de sus hijos y preservan su relación de lactancia. En estos casos, algunos padres pueden ponerse en manos del doctor cuando necesitan consejo médico mientras confían en su instinto de padres para hacer las mejores decisiones para su hijo. Meg Hill de Tennessee, Estados Unidos, explica: “El doctor de mis hijos ha sido mi compañero de trabajo y estoy segura que él acepta este hecho. No le he preguntado su opinión sobre disciplina, crianza y nutrición. Después de 20 años trabajando juntos, tenemos una muy buena relación y siempre ha respetado a mis hijos, mis decisiones y a mi”. Meg resolvió que buscaría consejo sobre estas temas en otras fuentes.

Ayuda saber qué es lo que usted espera de su profesional de la salud. ¿Necesita usted consejo en temas de crianza o solamente en temas médicos?” Como Cecilia Miller de Florida, Estados Unidos, dice: “Tengo claro que los profesionales de la salud saben resolver problemas por profesión, de manera que no trato con ellos temas a no ser que quiera su consejo”.

No siempre es necesario comprometerse en un dialogo si usted está en desacuerdo con el doctor en temas relacionados con la crianza o la lactancia. Si usted recibe consejos que no le acomodan, usted puede decir algo cálido coma “Suena interesante, lo pensaré”. Meg Hill dice: “Encontré útil desviar preguntas que no eran pertinentes con la salud de mi hijo. Cuando el doctor me preguntaba sobre la lactancia en la noche, yo respondía que iba bien y que el bebé dormía bien, en lugar de dar detalles específicos”.

Aunque usted pueda optar por ignorarciertos consejos de crianza, la honestidad- la base de cualquier relación de confianza- esesencial cuando un tema médico estás obre el tapete. Los doctores basan sus recomendaciones en lo que usted les cuenta, de manera, que ocultar información puede lIevar inadvertidamente aun consejomédico inapropiado para su hijo. Además, muchos doctores perciben las respuestas honestas como un entrenamiento sobre la marcha que les permite refinar su habilidad de aconsejar.

Tenga Confianza

Cuando usted está tratando con trabajadores de la salud, es de gran utilidad confiar y creer en sus propios instintos. Usted conoce su hijo mejor que nadie y tiene el derecho de tomar las decisiones con las cuales se sienta a gusto. Ayuda tener un acercamiento positivo y recordar que todos buscan el mismo objetivo, preservar la salud de su hijo.

Mas que simplemente reaccionar a lo que sucede en las citas, haga planes sobre lo que dirá y hará. He aquí algunas ideas proactivas:

* Cuando usted va para el chequeo de rutina del bebé, hable acerca de cómo usted y su bebé se benefician de la lactancia y de sus sentimientos positivos al respecto. Muchas madres se refieren a la lactancia solamente cuando tienen problemas, lo que les impide darse cuenta qué tan a menudo ésta se desarrolla bien y qué tan placentera puede ser para todos los involucrados

* Haga su tarea. La confianza proviene de saber lo que usted quiere y por qué. Siéntase libre de acudir a las Líderes de la Liga. Ellas no dan consejo médico sino información sobre lactancia, le ayudan a reflexionar sobre la situación y sus opciones, y le ayudan a encontrar información que le ayude a tomar sus propias decisiones para el cuidado de su bebé.

* Mencione a los profesionales de la salud cualquier recurso, coma la Liga de La Leche, que le haya ayudado con su lactancia.

* Dé información cuando tenga la oportunidad. Cecilia Miller dice: “A menudo me he tomado el tiempo necesario para discutir temas con el pediatra de mis hijos, o de escribirle luego para informarle datos adicionales. Siempre ha aceptado mis sugerencias informadas; creo que así he ayudado a otros pacientes”. Otra madre lIeva a su doctor, en sus visitas de chequeo, artículos que puedan interesarle.

Usted nunca sabe los efectos a largo plazo que tienen esas conversaciones sobre lactancia. Cuando Paul Fleiss, MD, empezó su carrera coma pediatra, dice que no sabía nada de lactancia. En esos días decía a las madres que no había diferencia entre la lactancia y el biberón, consejo que le gustaría poder recoger. Recuerda la primera vez que una madre lIegó a su consulta con un bebé de seis meses exclusivamente amamantado. Horrorizado, alzó las manos y dijo: “Debe darle algo más o se va a desnutrir!” La madre me dijo : “Doctor, solo mire el bebé”. El lo hizo y vio un hermoso y sano bebé amamantado. Después ella lo invitó a una de las reuniones de la Liga. En la actualidad, el doctor Fleiss es miembros del Health Advisory Council de la Liga lnternacional y es un renombrado experto en lactancia que apoya a las mamás.

 

Cómo hablar para que ellos escuchen

 

Al hablar con los profesionales de la salud, es de gran utilidad seguir algunas directrices que se aplican a la mayoría de las comunicaciones interpersonales:

* Mantenga la calma. Ayuda bajar el tono de la voz y hablar más despacio.

* Haga contacto visual con su interlocutor, lo cual demuestra sinceridad y resolución.

* Sea firme, tenga tacto y sea amable; evite la ansiedad, estar a la defensiva o los antagonismos.

* Busque áreas en que estén de acuerdo.

* Use la primera persona, como “Me siento fuerte con…”

Ante una situación difícil o compleja, ayuda que los dos padres estén presentes mostrando un frente unido. Si esto no es posible, usted puede incluir al padre verbalmente (“Mi esposo y yo sentimos que…”).

La Liga de La Leche Internacional en su libro Breastfeeding Answer Book ofrece algunas pautas que usted puede aplicar al hablar con el personal de la salud:

* Si es posible, piense con anticipación en lo que va a decir. TaI vez quiera practicarlo en voz alta.

* Sea claro con sus sentimientos y objetivos. Plantearlos desde el comienzo hace que usted no esté a la defensiva y facilita a su médico adaptar su consejo a sus preferencias.

Usted puede decir, por ejemplo, “Nuestra familia tiene historia de alergias y me siento segura con la lactancia. ¿Existen opciones de tratamiento que me permitan continuar con la lactancia sin dar leches artificiales ?”

* Pida una explicación completa de cualquier tratamiento propuesto, incluyendo las razones, alternativas y los resultados posibles si usted no sigue las sugerencias del doctor.

* Repita en sus propias palabras lo que usted oyó. Esto evita confusiones y muestra el impacto de las palabras de la otra persona en usted.

* Haga declaraciones en forma positiva, por ejemplo, “Me gustaría intentar alentar a mi bebé a amamantar más antes de considerar los suplementos”, en lugar de decir ”No quiero dar suplementos”.

* Intente la técnica del “récord roto” si se presenta un desacuerdo. Simplemente reafirme su opinión básica, con calma, en cada oportunidad. Por ejemplo, “Aprecio su preocupación acerca de su salud, pero ahora que está amamantando bien me gustaría controlar su peso durante una semana más antes de considerar otras opciones”.

* Recuerde que aunque el doctor es el experto, la última responsabilidad de la salud de su hijo es suya. Usted puede reflejar esto preguntando, “Usted quiere mi permiso para…” o diciendo, “Si entendí correctamente, su recomendación es…”

Recuerde que usted puede llamar al doctor de nuevo si no tiene tiempo o lucidez para entender las cosas a cabalidad durante la consulta.

Si usted recibe información sobre lactancia que no le parece correcta, usted puede desear pedir referencias, especialmente cuando la recomendación es suplementar o destetar. Usted puede decirNo había pensado en eso, ¿puede usted sugerirme algunos artículos para que los podamos leer en familia y entender su posición? No quiero tomar esta decisión hasta no haber leído la investigación“. Pedir referencias también ayuda en caso de que su hijo desarrolle una condición especial o enferme. Ser un paciente informado le ayuda a obtener una mejor atención.

Si a pesar de todos sus esfuerzos para trabajar con el pediatra de su hijo, usted recibe sugerencias que no la hacen sentirse bien, considere sus propias opciones. Usted tiene el derecho a:

* Consultar una segunda opinión, tal vez de un profesional con más experiencia en lactancia.

* Rehusar el tratamiento.

* Buscar otro doctor.

* Hablar con su compañía de seguros u organización médica, especialmente si no está satisfecho con la calidad de la atención médica que ha recibido o si tiene opciones limitadas.

Conclusión

No siempre es fácil encontrar un profesional de la salud que entienda y apoye la lactancia. Aún así, muchos padres han podido preservar su relación de lactancia y relacionarse con éxito con los médicos. Algunos padres, inclusive, han propiciado que sus doctores se vuelvan más amigos de la lactancia.

Hay razones para estar optimistas con el futuro. La Academia de Medicina de la Lactancia, una organización mundial de médicos, está trabajando para promover, proteger y apoyar la lactancia, facilitando prácticas óptimas de lactancia. Muchos grupos, incluidos la Liga de La Leche ofrecen materiales y entrenamiento para educar a profesionales de la salud. Y la Academia Americana de Pediatría está introduciendo un nuevo programa para asistir a los pediatras que quieran obtener más conocimientos sobre lactancia.

Si usted tiene problemas o necesita más información para tomar decisiones informadas, no dude en llamar a la Líder local de la Liga de La Leche.

Traducido de New Beginnings, Nov.- Dic. 1999, publicación de La Leche League International, Chicago, Estados Unidos.

Referencias:

- AcademiaAmericanadePediatría, GrupodetrabajoenLactancia. Breastfeedingyelusodelechehumana. (RE9279). Pediatrics 100, 6: 1035-1039, 1997.

Http://www.aap.org/policy / re9729.html.

- Freed, G.L., etal. Nationalassessmentofphysiciansbreastfeedingknowledge, attitudes, trainingandexperiences. JAMA 273,6 : 472-476, 1995.

- LaLecheLeagueInternational. TheWomanlyArtofBreastfeeding. Sixthedition. Schaumburg, IL: LLLI, 1997.

- Mohrbacher, N and Stock, J. The Breastfeeding Answer Book. Revised edition. La Leche League International,

Schaumburg IL: 1997.

- Schanler, R.J., 0 ‘Connor, K.G. andLawrence, R.A. Pediatricianspracticesandattitudesregardingbreastfeedingpromotion. Pediatrics 103, 3: e35, 1999.

http://www. Pediatrics.organización/cgi/content/full/103/3/e35.